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Digestivo y microbiota · 10 min de lectura

Microbiota intestinal: qué hace por ti y qué pasa cuando se altera

Digiere lo que tú no puedes, entrena a tu sistema inmunitario y fabrica neurotransmisores. Cuando se desequilibra, la lista de enfermedades asociadas es larga y sorprendentemente variada. Esto es lo que sabemos, y también lo que todavía no.

No es un pasajero: es parte de ti

La microbiota intestinal empieza a colonizarte desde el nacimiento y participa en procesos biológicos que son tuyos, no suyos. Está condicionada por cómo comes, y cambia con la edad.

Cada persona tiene la suya, única. Pero se repiten ciertos patrones, llamados enterotipos, según qué género bacteriano predomina:

1

Bacteroides

Se ha asociado a patrones alimentarios con más proteína y grasa, como los de tipo cetogénico.

Enterotipo 1
2

Prevotella

Se ha asociado a patrones con más hidratos de carbono y fibra vegetal.

Enterotipo 2
3

Ruminococcus

Junto con Bifidobacterium, define el tercer patrón descrito.

Enterotipo 3

Asociaciones descritas por Wu y colaboradores (2011). Son patrones que se repiten, no cajones cerrados: tu microbiota sigue siendo tuya.

Tres trabajos que hace por ti

Digiere lo que tú no puedes

Tu aparato digestivo no tiene enzimas para romper ciertos glicanos: la pectina, la celulosa, los fructooligosacáridos. Tu microbiota sí. Fermenta esa fibra que de otro modo pasaría de largo, y en el proceso genera compuestos que tu propio cuerpo aprovecha.

Entrena y regula tu defensa

Interviene en la maduración de la barrera intestinal y del sistema inmunitario, y regula la producción de las defensas del intestino. No es que conviva con tu inmunidad: la educa.

Fabrica neurotransmisores

Este es el punto que más ha cambiado la conversación de los últimos años. La microbiota produce GABA, el principal neurotransmisor inhibidor del sistema nervioso, y L-DOPA, precursora de la dopamina. Es una de las vías concretas por las que el intestino y el cerebro se hablan.

Cuando alguien dice que el intestino es el segundo cerebro, esto es lo que hay detrás: química real, no una metáfora.

Eubiosis y disbiosis

Se llama eubiosis al equilibrio y disbiosis a su ruptura. Y aquí entran dos hipótesis que explican por qué en los países desarrollados han aumentado tanto las alergias y las enfermedades inmunitarias.

  • La hipótesis de la higiene: un entorno excesivamente limpio en la infancia priva al sistema inmunitario de los estímulos que necesita para aprender a distinguir amenazas reales.
  • La hipótesis de los viejos amigos, que la afina: no se trata de infecciones cualquiera, sino de los microorganismos que llevan acompañándonos desde siempre y con los que evolucionamos. Perderlos es lo que pasa factura.

Qué se asocia a la disbiosis

La lista es larga, y algunas entradas sorprenden:

SituaciónQué se ha observado
Enfermedad inflamatoria intestinalEn colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn hay menor diversidad microbiana y más microorganismos proinflamatorios
Trastornos funcionales digestivosEn el síndrome del intestino irritable la microbiota es distinta y con menos diversidad bacteriana que en personas sanas
Diabetes tipo 2La microbiota influye en la secreción y la sensibilidad a la insulina. La reducción de metabolitos como el butirato se relaciona con la enfermedad
Enfermedades atópicasLa baja diversidad microbiana en el lactante se vincula a mayor riesgo de alergias alimentarias y respiratorias
Deterioro cognitivoInflamación, resistencia a la insulina y alteraciones de la microbiota pueden afectar a la función cerebral
Desnutrición proteico-energéticaLa microbiota influye en la inflamación y en la absorción de nutrientes; su alteración agrava los síntomas
Inmunosenescencia y fragilidadEl deterioro inmunitario con la edad se asocia a menor diversidad. Una alimentación adecuada puede mejorarlo
Enterocolitis necrotizante y sepsis neonatalEn prematuros, la microbiota alterada es factor de riesgo. Se investiga el papel de los probióticos
Enfermedad de injerto contra huéspedTras trasplante de células madre se asocia a microbiota de baja diversidad

Elaborado a partir de la revisión de Álvarez y colaboradores (2021). Asociación no equivale a causa: en muchos de estos casos aún no sabemos qué va primero.

Cómo se modula

  • Dieta. La primera y la que más recorrido tiene, porque actúa todos los días y sobre todo el ecosistema a la vez.
  • Prebióticos. El sustrato que alimenta a las bacterias que ya tienes.
  • Probióticos. Microorganismos vivos que se aportan desde fuera.
  • Simbióticos. La combinación de los dos anteriores.
  • Trasplante de microbiota fecal. El más drástico, reservado a indicaciones clínicas concretas.

Qué te llevas de aquí

  • Tu microbiota digiere fibra que tú no puedes, educa a tu sistema inmunitario y fabrica neurotransmisores.
  • Lo que más la mueve, día a día, es lo que comes.
  • La diversidad es el hilo común: en casi todas las enfermedades asociadas a disbiosis aparece reducida. Comer variado no es un consejo genérico, es el mecanismo.
  • Asociación no es causalidad. Que la microbiota esté alterada en una enfermedad no significa que sea su causa.

Y una advertencia práctica: los probióticos no son intercambiables ni sirven para todo. La cepa, la dosis y la indicación importan. Tomar «un probiótico» porque sí es tan poco preciso como tomar «un antibiótico» porque sí.

Escrito por Gloria Tomás Giménez Técnica Superior en Dietética

Referencias

  1. Álvarez J, Fernández Real JM, Guarner F, Gueimonde M, Rodríguez JM, Saenz de Pipaon M, Sanz Y. Microbiota intestinal y salud. Gastroenterol Hepatol. 2021;44(7):519–535. doi:10.1016/j.gastre.2021.01.002 PubMed 33652061
  2. Cantarel BL, Lombard V, Henrissat B. Complex carbohydrate utilization by the healthy human microbiome. PLoS One. 2012. doi:10.1371/journal.pone.0028742
  3. Salonen A, De Vos WM. Impact of diet on human intestinal microbiota and health. Annu Rev Food Sci Technol. 2014;5. doi:10.1146/annurev-food-030212-182554
  4. Borrego Ruiz A, Borrego JL. Influencia de la dieta vegetariana en el microbioma intestinal humano. Nutr Clin Diet Hosp. 2024;44(3):149–157. doi:10.12873/443borrego
  5. Álvarez Calatayud G, Guarner F, Requena T, Marcos A. Dieta y microbiota. Impacto en la salud. Nutr Hosp. 2020. doi:10.20960/nh.2280
  6. Borruel Abadía M, Moreno Sancho M, Carrera Sandra J, Drehmer Rieger E. Comparación entre el efecto de la dieta cetogénica y la dieta alta en hidratos de carbono en el aumento de la masa y la fuerza muscular. Universidad Católica de Valencia; 2020. doi:10.46583/nereis_2020.12.476
  7. López N. Dieta cetogénica. Rev Gastrohnup. 2011;13(2):11–19.

¿Disbiosis, SIBO o digestiones que no mejoran?

Es el terreno en el que más trabajo. Lo vemos con tu caso, tus pruebas y tu historia delante.